El artículo histórico escrito por Néstor Ríos Ch. en la Revista La Ciudad (2016) y que presentamos en la presente es de gran importancia para la música en Arequipa, y es el reflejo de la gran actividad musical se tuvo en la ciudad a mediados del los 50´s en éste caso con la presentación del afamado director de orquesta Anton Rocco Guadagno.
Aviso en el Diario El Deber, 22 diciembre 1951
Fuente:
- Revista La Ciudad, Año XIII Nro. 38, Julio/Agosto/Setiembre 2016
El coleccionista y restaurador argentino Horacio Asborno, en su afán de encontrar rollos de pianola ha encontrado éste valioso ejemplo para la cultura musical arequipeña. Aunque no registra datos sobre la fecha de fabricación del rollo, hay que mencionar que Ballón publicó en 1940 un conjunto de partituras en la cual se incluyó CHOLITA CANDARAVEÑA con motivo del Cuatricentenario de la fundación española de Arequipa, ante la audición y revisión de la partitura evidencia que se trata de la misma versión escrita para piano.
DATOS TÉCNICOS:
Reproducción en Pianola de la melodia "CHOLITA CANDARAVEÑA" Huaynito Arequipeño, autor: B. Ballón Farfán.-Rollo de 88 notas marca EXCELSIOR (marca registrada) N° 3030 - Industria Peruana. Caja y carreteles originales, rollo en buen estado.
Sello al inicio: "propiedad de los editores Gmo BRANDES & Cia S.A.Vendido originalmente por: "Establecimiento Musical Guillermo Brandes & Co. , S.A. -- LIMA- Calle Espaderos N° 529--telefono 30493 Casilla N° 77 Telegrama "Brandes".
Rollo comprado en Cuzco, Perú a la Sra. Lutecia Jimenez de Muñoz, calle Choquechaca 140, el 18/08/1998.
Grabación realizada en la ciudad de Viedma, Capital de la provincia de Rio Negro, Patagonia Argentina, el dia 10 de Abril de 2013, en Pianola Piano Chickering (The Ampico) numero de serie 143922 fabricada en Boston - USA, en 1928. Restaurada personalmente en 2004.
Recientes investigaciones y acceso a diversas fuentes han permitido el siguiente listado y breve resumen de cada uno de los principales actores en la música en Arequipa.
I.Siglo XVII y XVIII
La música
occidental entre los siglos XVII y XVIII tuvo su espacio más activo en la actividad eclesial, por ello se
considera a continuación a relación de maestros de capilla de la Catedral de
Arequipa y los años en que estuvieron en funciones [1]:
Jerónimo Tito (1577), organista
probable maestro de capilla
Nicolás de Tolentino (1611)
Licenciado Isidro Flores (1645 a 1657)
Clérigo de orden menores Juan de Rivera, Sochantre
(1679)
Francisco Xavier del Carpio y Tapia (1744 - m. 1751)
Pedro Cárdenas (1751 a 1765)
Cayetano Rodríguez (1765 - m. 1808), nació en Río de
Janeiro
Diego Llanos (c. 1800 -
c. 1870). Maestro de capilla de la catedral de Arequipa desde 1824; en 1846
desempeñaba el cargo.
Lorenzo Rojas (1856 – c.
1862)
Mariano Palo (c. 1871 –
m. 1873)
Mariano Campos (1873 –
1881)
Florentino Díaz Romero,
(c.1810 - 1891). Músico religioso y organista. Compuso su “Invitatorio” para
misa de funerales y también la música de “La Reseña”, ceremonia de la Semana
Santa.
II.Siglo XIX: Entre atrios,
salones y cuarteles
Pedro Ximénez Abrill Tirado (1784-1856).
Compositor e instrumentista (violoncello, violín, guitarra y piano).
Personalidad recientemente valorada e importantísima para la música secular (40
sinfonías, 26 obras de cámara, música sacra (50 misas y otras), música de salón
(24 obras) y otras (14 obras).
Nicolás Arrisueño y Valdivia (c.1838). Profesor de música (teoría, solfeo e instrumentos varios)
que actuaba de forma profesional en la ciudad dando clases privadas a
niños y jóvenes.
Luis Gámez de Errea (c.1840 – c.1870). Profesor de música y pianista. Tiene como obra en primer
lugar la “Canción guerrera de los Hijos del Misti” (obra considerada el himno
de Arequipa hasta bien llegado el siglo XX) mazurcas, polcas, habaneras, entre
ellas una mazurca de gracioso y elegante tema, arreglada después por Manuel
Aguirre y que es: "Mazurca 1850".
Manuel Gámez de Errea (c.1820 - c.1880). Excelente pianista, compartió escenario junto a Louis
Moreau Gottschalk. A la fecha la única obra conocida es un vals para piano
titulado “Un recuerdo para Arequipa”.
Mariano Bolognesi Cervantes (1826-1899). Militar y hermano menor del héroe del morro. Produjo obras
nacionalistas y militares entre ellas: “Himno peruano 2 de mayo”, “Canción
Nacional” (voz y orquesta), “Marcha patriótica Tunante” (rebautizada como
"La Arequipeña"), “Aurora del 5 de enero”, “La Americana”
(composición poética y musical con coros), “Los ecos del misti”. También publicó textos pedagógico musicales: Compendio de
música elemental (1865), Manual de Solmisación (1867) y Música principios
elementales.
José María Arrisueño Santiesteban (1848-1909). Compositor de música religiosa y profesor de música, en
1899 funda la “Sociedad Musical de Caballeros de la Virgen del Perpetuo
Socorro”. Sus obras son: Dos Misas Solemnes, una Misa de Réquiem, dos Salves
Regina, Madre Purísima, Madre Amorosa, Tota Pulcra, Gozos a la Virgen del
Perpetuo Socorro, entre otras.
José Benigno Ugarte Díaz (1857-1919). Abogado, músico, director de orquesta, profesor y crítico.
Compuso sinfonías, coros, pasodobles, valses, polcas, marineras, marchas,
zarzuelas, himnos. Destacando sus obras: el poema sinfónico "Colón"
(1892), “Sinfonía al héroe Francisco Bolognesi” (1900) y la ópera "El lago
de amor".
David Honorio Molina
(1858-1939). Compositor de música
religiosa, director y profesor de música. Fundador del Conservatorio de la Paz. Publicó en 1886 el título Principios elementales de música. Entre su producción logró: Ave Marías, Salves, una fantasía militar
titulada “El huáscar”, valses, polcas, y otras piezas de salón.
Manuel Antonio Felipe Eduardo Recavarren García Calderón (1865-1915). Abogado y pianista; amigo de Luis Duncker Lavalle. Destacan entre sus obras: Perlas Limeñas, Insinuaciones, Ausencia y Al pie del Misti, que es considerado uno de los primeros valses con influencia mestiza del yaraví.
Ángel M. del Solar Carpio (1866-1908). Compositor aficionado, cónsul del Perú en Bolivia. hijo de Ángel del Solar y de la achomina Rosa Carpio, se casó en la Paz con con Neptalí Maidana y tuvieron dos hijos Humberto y María Emma. En 1891 la Sociedad Peruana de Beneficencia remitió 50 ejemplares de su "Melgar (marcha fúnebre)"compuso además el vals Op. 2 "María Emma" dedicada a su hija.
Participación femenina,
las mujeres tuvieron participación permanente en la interpretación y composición al piano, en tertulias literarias a mediados del siglo XIX, se recuerda a:
Elena Benavides de Enríquez (compuso el vals
“El Secreto”), Felicitas Amelia Meza (vals “Imac Sumac”),Zoila Bustamante,
Emilia Galvez, Guillermina Arrisueño (musicalizaba versos de su esposo
Alberto Ballón Landa), Zoila Gamarra (música del Ángel hermoso) Emilia Gálvez y Julia E. Hartley (vals "Flores marchitas", 1886).
Manuel M. Tirado Zegarra (c.1870 - c.1960).
Músico, arreglista y profesor de música. La mayor parte de su vida la dedicó a
la enseñanza musical en colegios y alumnos privados, uno de ellos fue el
compositor Felipe Urquieta. Sus obras destacan por incluir temática de yaraví:
Arequipa, Llanto del corazón, Tristes horas, Desengaño, Arequipa canción
idílica y Soledad.
Guillermo Montesinos Pastor (1877-1925).
Violonchelista y fotógrafo paisajista. Compuso: “Estudios para violonchelo
solo”, “Estudio en La menor” y su vals “Artistas”.
III.Siglo XX: Creación,
composición e identidad
José María Octavio Polar (1856-1916). Compositor, director de orquesta, pianista y docente. Destacan sus obras para piano: Payaso huañusca, Polonesa, Minuetto y la Marcha fúnebre Castilla.
Manuel Lorenzo Aguirre de la Fuente (1863-1951). Compositor y pianista. Junto a Octavio Polar y Luis Duncker formó parte de la primera generación de compositores románticos. Destaca en su producción sus seis álbumes para piano “De mis montañas”.
Luis Duncker Lavalle (1874-1922). Compositor y pianista de renombre. Su vida artística refleja el romanticismo de la época logrando en su obra el mestizaje musical de los aires localistas como el yaraví con formas europeas como el vals. Influyó en sus alumnos y en los compositores contemporáneos. Destacan entre sus obras netamente pianísticas: Quenas, Cholita, Nostalgia y Leyenda apasionada
Mariano Nicolás Reynoso (1874-1931). Compositor y pianista. Amigo cercano de Luis Duncker Lavalle y conocido de Benigno Ballón Farfán, Se dedicó al estudio del yaraví, recopilando amplia información inédita aún. Publicó y compuso mayormente valses pianísticos con temática peruana: Virtud y beldad, Patria, Defensa Nacional, Paloma Blanca, Baila cholita y Opúsculo de yaravíes con siete composiciones.
Gustavo de La Jara (1874-c.1950). Compositor que destacó por sus obras corales, con su obra titulada “Salve” y una misa para coros completos de ambos sexos.
Juan Francisco Chanove Zegarra (1885-1966). Profesor, cantante (junto a Benigno Ballón Farfán) y compositor. Su producción se dedicó en especial al piano, tenemos entre sus obras: La Batalla de Tarapacá, Patria Amada, Bonifaz, Sumac Umilla, Himno al Maestro, Blanca Arequipa, El Cautivo, Decepción, Arequipeñita y Estefanía.
Manuel Ismael Moscoso Vargas (1889-1976). Compositor, director, arreglista, profesor e instrumentista (canto, órgano, violín, piano y flauta). Recibió educación musical en Valparaíso y con intensa labor a su regreso a Arequipa. Entre su obra destaca su ópera aún inédita “Mayta Cápac” además de sus variadas obras pianísticas: Recuerdos de Arequipa, Yanahuara, Alegrías del inca, etc. Cabe destacar el especial uso de temática folclórica en su obra.
Benigno Ballón Farfán (1892-1957). Compositor, director, organista, profesor y arreglista. Con formación musical autodidacta profesionalizó la actividad musical en Arequipa. Compuso música secular, sacra y cívica. Destacando sus valses con temática localista “Melgar” y “Silvia”; así como también sus arreglos de yaravíes, marineras y carnavales.
Felipe Lino Urquieta (1898 - c.1950). Compositor, profesor y químico. Su talento le permitió realizar estudios musicales en Europa, recibiendo influencias del impresionismo de la época. A tu regreso tuvo como alumnos a Aurelio Díaz y Juan Francisco Ballón. Entre sus obras se tiene: Cuento macabro, Pastoral, Preludio y una ópera titulada “Melgar”.
Roberto Ramírez Zevallos Ortiz (1896-1995). Compositor y abogado. Nacido en Lima, creció y se desarrolló en Arequipa, siendo alumno predilecto de Luis Duncker Lavalle. Su obra es pianística y se le conocen: Las ocho de la noche en Arequipa, La caravana pasa, Los pasos del viento, Visión azul, Evocación. Su obra más ambiciosa "Alucinaciones", una sucesión de cinco preludios para piano.
Aurelio Díaz Espinoza (1897-1983). Compositor, director y profesor. Recordado por ser el compositor del Himno por el Cuarto centenario de la fundación española de Arequipa (1940). En su obra sinfónica destaca: Estampas del sur, Los autómatas y Serenata. En su producción de obras de cámara tenemos: Escenas de mi tierra, Sonata modulada en Sillar y sus Yaravíes Nº 1 y Nº2; entre otras.
Juan Francisco Ballón (1898-1985). Compositor, abogado, literato y periodista. Él mismo calificó a su obra como folclore indoamericano. En su producción se encuentra sonata, lied, ópera, ballet, suite, sinfonía, de todas ellas sólo se ha publicado, obras para piano: Dos ensayos, Feria India, Preludio del Ballet Tahuantinsuyo; dos de ellas premiadas con primeros premios y medalla de oro en los concursos promovidos en Lima los años 1929 y 1930.
Elvira Hercilla Velarde (c.1890-). Compositora, se le recuerda por su marcha “Perú y Chile”, que dedicó a los presidentes de entonces Augusto B. Leguía y Carlos Ibáñez, por la firma del tratado de paz.
Roberto Carpio Valdez (1900-1986). Compositor y pianista destacado. De formación autodidacta y alumno predilecto de Luis Duncker, se interesó en dotar a su música un lenguaje propio con innovaciones armónicas y rítmicas. Entre sus obras se destacan: “Suite Hospital”, "Tres estampas de Arequipa” y “Suite para piano”; además de sus obras para piano y voz.
Carlos Sánchez Málaga (1904-1995). Compositor, director y profesor. También alumno de Luis Duncker logró graduarse en la Universidad de la Paz como músico profesional; también buscó un lenguaje personal al momento de utilizar temas localistas como el yaraví. Es autor de obras para piano, canciones, arreglos corales de música popular, un cuarteto de cuerdas, etc. Sus obras más difundidas: “Cayma” y “Yanahuara”, para piano; “Cinco Canciones”, para canto y piano; arreglos corales de melodías populares “Marinera”, “Pajarillo errante”, “Pues bien, yo necesito”,
Manuel Nicolás Reynoso (1902-1991). Compositor, astrónomo y constructor de instrumentos musicales. Inició sus estudio musicales en 1910 bajo la dirección de su padre y la de Luis Duncker Lavalle y luego continuó con los músicos Faustino y roberto Carpio. Entre sus obras se conoce: Preludio en La menor para piano, Yaraví en mi menor, Yaraví en sol menor, Canción de amor (lied) y Nocturno en si menor.
Guillermo Joaquín Moscoso-Vargas Torres (1921-2001). Compositor, profesor e instrumentista (piano y flauta). Su producción mayormente pianística aún está poco difundida, destacando sus obras: Caricias y sonrisas, 15 de agosto, Vuelve, Poema sinfónico, entre muchos himnos y captaciones de la música tradicional arequipeña.
Jaime Díaz Orihuela (1926-2020). Compositor y pianista. Su obra “Rapsodia Arequipeña”, obtuvo el Primer Premio Nacional de Composición, compuso también la obra Sinfónico-coral “Cantata a la Ciudad Caudillo”; varias obras corales y marchas militares como la “Marcha del Sesquicentenario de la Independencia del Perú” que obtuvo el Primer Premio Nacional, en el año 1971.
Mario Nicolás Reynoso (1932-2009). Estudió en el Colegio San Francisco de Asís y en el de la independencia Americana. en los Estados Unidos estudió Dirección de Orquesta y de ópera en New York University, Julliard School of Music y en Hunter College, obteniendo los grados de bachillerato y dos maestrías en Dirección Orquestal y Coral y en etnomusicología. Enseñó en la United Nations Internacional School durante varios años. Compuso: Sinfonía Nro. 01 en Sol mayor, Cuarteto de cuerdas y Oratorio para orquesta y coro
Luis Justo Caballero (1935). Compositor, guitarrista y maestro. Consolidó sus estudios musicales en los conservatorios europeos, a su regreso al Perú incluyó la riqueza la música peruana en sus composiciones. Algunas de sus obras para guitarra son: “Andina I”, “Aires del Perú”, “En los manglares de Puerto Pizarro” y “La palabra violeta”.
Lionel Fernando Cuadros del Carpio (1943). Compositor, guitarrista y maestro. De formación autodidacta y conocedor de los géneros tradicionales lo cual le ha permitido transitar en lo académico y popular sin ningún prejuicio. Son de resaltar sus obras para guitarra: Estudios Nro. 01 al Nro. 08 y su Trilogía Loncca para piano.
Dante Valdéz (1965). Magister en Artes con Especialidad Composición-Pedagogía; y con un Post-Grado en Dirección Sinfónica y de Opera. Reconoce en el Rvdo. Padre Lucio de Madariaga (España) a su primer maestro, quien lo inició en la difícil carrera de la composición. Estudia en la Escuela Superior de Música “Luis Duncker Lavalle” de Arequipa, posteriormente, luego de estrenar su Opera en 2 actos “Esperanza Andina” (21 años), le otorgan una beca para estudiar en el Conservatorio de San Petersburgo – Rusia, donde estudió composición con el Maestro V. A. Uspensky y Dirección Sinfónica y de Opera con A. Alekceev, G.L.Erzhensky y con el famoso Maestro I. A. Musin. Sus obras: Los años doblados (Solistas Coro y Orquesta), Poliedro (voz y orquesta de cuerdas), Concierto para fagot y orquesta, Paco Yunque (suite orquestal), Esperanza Andina (ópera), Melgar (ópera), Canción a Arequipa, Volvamos a ser humanos entre otras.
Kato Rodríguez (1964). Compositor, instrumentista, tenor y director de coro. Inicia sus estudios musicales en el conservatorio Luis Duncker la Valle y luego en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa. En 1993 radicó en Francia continuando sus estudios de composición y orquestación en el Conservatorio Nacional de Clermont Ferrand y, de Dirección Coral en el Centre D´ad Polyphonique D´Auvergne. Participó en talleres de dirección coral con diferentes maestros de gran trayectoria internacional como: Laurence Equilbey, Luc Guilloré, Blaise Plumetas, entre otros. Paralelamente, es fundador y Director de dos grupos profesionales: Mussoc Illary y Malembe, especializados en la música tradicional de América Latina y la Música cubana respectivamente. Sus obras: Misa andina, Cantata del último Inca, Tríptico.
Personalidades de la música académica arequipeña.
Siglos XIX hasta primera mitad del XX
Elaboración propia
[1]Vega Salvatierra (2017), Maestros de capilla y organistas en la catedral
de Arequipa en la época Colonial, p. 330
De cómo se gesta el proyecto, el camino y qué ánimos nos deja la obra de Don Aurelio
Conocí a Manuel Cruz ya hace poco más de un año, a través del canal de YouTube y gracias a nuestro común interés y aprecio por la pianística arequipeña, Manuel me comentó el proyecto que traía entre manos sobre la publicación de la obra de Don Aurelio, gustosos iniciamos ese camino que aún no sabíamos del todo, qué iba a lograr la iniciativa. Lo primero fue el gran apoyo del Fondo Editorial de Universidad Católica San Pablo, y con ello el respaldo institucional que nos alentaba aún más.
LAS JOYAS
Una de las primeras obras que a ese momento ni se tenía en el listado de obras de Don Aurelio, era la Danza del Supaipa, obra orquestal (y también para piano ) que obraba en el archivo de Luis Pareja, íntegramente manuscrita por la mano del compositor y en original es una de las joyas que ha soprendido a la familia Díaz Orihuela y todos nosotros.
Serenata, es otra joya que no debe pasar desapercibida, la conservaba Zoila Vega, y junto al Himno a a la Madre Monteagudo, fueron aportes desinteresados que se sumaron al proyecto.
La Misa Solemne de Don Aurelio, es también una de sus obras inéditas que en sus partes: Señor ten piedad, Santo Cordero de Dios, Santo y Gloria; muestran el interés del compositor por su labor en las iglesias locales y su marcada fé católica. La obra estaba completa y orquestada, lo cual nos facilitó la labor; posteriormente encontramos también una reducción para piano y coro que está también el libro, esperando a que vuelva a ser entonada.
Pero sin duda, el regalo que guardaba Don Aurelio para todos, era su Concierto para piano. Al respecto, me comentaba Manuel en una de esas tantas conversaciones que teníamos sobre los avances, que el concierto en manuscrito fue mostrado por Don Javier Díaz, pero sólo en sus dos primeros movimientos; apenas fue revisado por Edison Typo, se dieron cuenta que estaban ante una obra de gran formato y que daría qué hablar en lo posterior. Hasta donde tengo conocimiento, sería el primer concierto para piano, compuesto por un compositor arequipeño. La versión que llegó al equipo del proyecto, es una versión para dos pianos; por el trabajo de edición Manuel y yo, hemos comprobado que Don Aurelio al ser pianísta componía y escribía primero para el piano y luego lo llevaba al formato orquestal, ese trabajo orquestal no le fue posible terminar. La sorpresa se agigantaría aún más cuando el maestro Carlos Rivera Aguilar nos comunicó que el tenía el tercer movimiento del concierto, que Don Aurelio le había entregado en su juventud un ejemplar manuscrito. Ante tanta buena noticia sabemos que Don Javier está encargando una orquestación la cual esperamos con ansias y seguramente con estreno como debe ser la obra de nuestro compositor.
La publicación lleva la apreciación musical de Clara Petrozzi, Augusto Vera Béjar y Carlos Rivera Aguilar; sus aportes son muy importantes para acercarnos a la obra vocal, orquestal y pianística. En este punto debo resaltar la obra vocal que compuso el maestro, sus canciones: Pena de amor, En tus manos se martizaba un pañuelo, Mi guitarra y Me voy; considero que deben ser parte del repertorio nacional de la música académica, canciones con un toque local y modernista de la época.
Varias han sido las gratas sorpresas que nos ha dado trabajar con la obra de Don Aurelio, una en especial creo necesaria comentar; trata sobre el Himno de Camaná, ya desde el 2015 he estado afanosamente buscando el himno de Camaná, sabía que Don Aurelio había ganado con su composición y fue dada por oficial en 1943, pero a nuestros días en Camaná sólo la memoria oral guardaba su melodía y algunos arreglos para banda de colegios conservaban el canto cívico; ya cerca del cierre del trabajo de edición Manuel me envió las fotografías de las partituras del Himno a Camaná que estaban en una carpeta que fue entregada por Don Javier; gratísima alegría para nosotros y estamos seguros que será un gran aporte para el pueblo camanejo, quienes se están preocupando por conservar y difundir su historia.
El libro también da acceso a la escucha de los audios que han grabado Carlos Rivera Aguilar, Silvia Díaz, Cristina Conde (soprano), y los jóvenes pianístas Eros Medina y Richard Rojas. Es un deleite escuchar la música de Don Aurelio, el maestro Carlos las grabó con dedicación entre julio y agosto del 2019 en Alemania.
¿Qué nos deja este esfuerzo? Personalmente me deja la satisfacción de haber sumado a la iniciativa de Manuel, y cómo comentábamos: "Don Aurelio, estaría muy contento de saber que su música se está volviendo a interpretar".
Además, somos conscientes que nuestra Arequipa, debe ser reconocida como punto de referencia para la música peruana, que la escuela de composición arequipeña tuvo dignos representantes los cuales esperan ser escuchados y reconocidos por nuestra generación.
Seguimos,
Breves entrevistas sobre la publicación Aurelio Díaz Espinoza: Legado Musical
Presentación a cargo de Zoila Vega, palabras de Javier Díaz y los editores; y concierto de piano a cargo de Carlos Rivera Aguilar
Tuvo su participación explicando el nacimiento del ballet folkclórico de la UNSA, cuyo detalle se narra en el libro "De un sueño..." el ballet nace a raíz de FESTIDANZA 1971, y ha mantenido vigencia por varias generaciones.
Lic. Luz Vilca Mamani: Los lonccos y los ccalas
Nos hace una reseña sobre el contexto social de los lonccos, valorizando la participación de Benigno Ballón Farfán (su aporte teatralizando la marinera, pampeña y huayno) y de músicos de la primera mitad del siglo XX. Interesante su exposición sobre el papel de la cueca como género precursor en la formación de la marinera en Arequipa alrededor de 1919. Enfatizando la necesidad de buscar y cultivar lo nuestro.
Símbolos representativos y formación de la identidad arequipeña, participación del grupo Arequepay en el Cuatricentenario de la fundación española. Componentes: lo colonial, revoluciones, religiosidad, personajes ilustres, peleas de toros (primera pelea de toros, ref. La Bolsa 1881). La nueva identidad desde 2014: basada en la tradición culinaria en las picanterías. El papel de "los olvidados", los pobladores indios (wifalas, cacharpari).
Mg. Doris Dominguez Butrón: La música arequipeña
Antecedentes históricos, influencia española y mora. Zamacueca y relación con marinera arequipeña. Abelardo Gamarra y la marinera. Cueca, baile de tierra y baile de pañuelo; llamada cueca en Arequipa. Montonero arequipeño y necesidad de generar nuevo repertorio.
Lic Luis Pareja Rivero
Aportes para "Estampas de la música arequipeña". Multidimensionalidad de la marinera: una perspectiva fonográfica. Relación de la marinera y modernidad. Difusión y necesidad de la práctica de la danza. Necesidad de repositorio sonoro. Rescate de repertorio. Actividad de las centros de estudios. Cronología de la marinera en la fonografía: Grabaciones del 1917: La periquita, La tambeña, La arequipeña, Banda federal de Arequipa, El aburrido - Los Hnos. Soto, Serenata a Rosita, fuga de marinera. Grabaciones 1926: Alegre arequipeñita. Grabaciones 1928: Encantadora o Sois sirena, La Resbalosa, La miraflorina, Cardo Santo, Cantando me amaneciera, Natividad del alma. Grabación 1930: En Arica murió el diablo. Grabación 1931: Al amanecer. Grabación 1938: Arequipeño. Grabación 1944: Montonero arequipeño.
Comentarios finales,
Grande es la necesidad de seguir profundizando en los estudios acerca de la marinera en Arequipa, en especial reconocer el patrón rítmico que podría aclarar aspectos técnicos de la coreografía en la danza. Por otro lado, importante también reconocer que músicos académicos tomaron la influencia festiva de la marinera arequipeña en sus obras como Holzmann, Carpio, Sánchez Málaga, Reynoso y Ballón; para la creación de su lenguaje propio.
Preservación musical del tradicional Miserere arequipeño en castellano
Prof. Omar G. Carrazco
Llanos
El denominado Miserere arequipeño[1], es sin duda el más canto
representativo de Hermandad del Santo Sepulcro de Arequipa, ha sido practicado
desde la primera procesión de viernes santo, realizada el año
de 1871. Como canto religioso presenta peculiaridades musicales que son de
importancia para la identidad arequipeña.
Músicos
que han vivenciado su práctica durante la primera mitad del siglo XX preservaron
versiones musicales del Miserere arequipeño, las mismas que han servido para el
presente trabajo, los músicos a quienes debemos la captación y transcripción
del canto religioso son: Manuel Moscoso Vargas, Benigno Ballón Farfán y Ricardo
Arrisueño[2].
Con lo cual resulta interesante en una primera instancia conocer, cómo un mismo
canto fue percibido diferentes músicos, reconocer las diferencias y
similitudes, así como identificar los aportes personales.
Significado del miserere para la Iglesia Católica
Conocer
previamente el significado del miserere para fe católica resulta ineludible, a
fin de comprender el mensaje que contiene el canto del Miserere arequipeño. El
papa Juan Pablo II; disertando acerca del pecado, del hombre y del perdón de
Dios, explica:
“Hemos escuchado el Miserere, una de las oraciones más
célebres del Salterio[3],
el más intenso y repetido salmo penitencial, el canto del pecado y del perdón,
la más profunda meditación sobre la culpa y la gracia. La Liturgia de las Horas[4]
nos lo hace repetir en las Laudes[5]
de cada viernes. Desde hace muchos siglos sube al cielo desde innumerables
corazones de fieles judíos y cristianos como un suspiro de arrepentimiento y de
esperanza dirigido a Dios misericordioso.” (Juan Pablo II, 2001).
Al
respecto, el papa Francisco también comenta:
“El
miserere es un salmo penitencial que según una tradición judía expresa el
arrepentimiento del rey David después de su pecado con Betzabé, se invita a
quien reza este salmo a tener esos mismos sentimientos de arrepentimiento y
confianza en Dios.
El
salmo comienza con una invocación a Dios misericordioso, porque es el único que
puede liberar del pecado, se manifiesta así que el anhelo más profundo del
hombre lo que más necesita en su vida es ser perdonado, verse libre del mal y
de sus consecuencias. Con su perdón Dios nos enseña que su amor es más grande
que nuestros pecados y nos asegura que Él nunca nos abandona.
Además,
el salmista sabe que el perdón de Dios, es realmente eficaz, porque no esconde
el pecado, sino que lo destruye, lo cancela, y de esa manera el pecador pasa a
ser una criatura nueva con un corazón nuevo y una vida nueva.
Por
último, el salmo nos habla que quien ha sido perdonado y se ha abierto a la
gracia divina puede enseñar a los demás a no pecar más.” (Papa Francisco , 2016).
El
texto del Salmo 51, en latín y su traducción castellana del Salmo 51[6]:
TEXTO EN LATÍN
[1] Magistro choro. Psalmus
David,
[2] cum venit ad eum Nathan propheta, postquam cum
Bethsabee peccavit.
[3] Miserere mei, Deus,
secundum magnam misericordiam tuam et secundum multitudinem miserationum tuarum dele iniquitatem meam.
TRADUCCIÓN AL CASTELLANO
[1] Al maestro del coro. Salmo de
David,
[2] tras haberle visitado el
profeta Natán, después que él pecó con Betsabé.
[3] ¡Oh Dios, apiádate de mí! según tu gran misericordia y según tu inagotable compasión, borra mi iniquidad.
[4] Amplius lava me
ab iniquitate mea
et a peccato meo
munda me.
[5] Quoniam iniquitatem meam ego cognosco,
et peccatum meum
contra me est semper.
[4] Lávame completamente de mi
iniquidad y límpiame de mi pecado. [5] Pues yo reconozco mi
iniquidad y tengo siempre presente mi
pecado.
[6] Tibi soli peccavi
et malum coram te feci,
ut justificeris in sermonibus tuis
et vincas cum judicaris.
[7] Ecce enim in iniquitatibus conceptus sum
et in peccatis concepit me mater mea.
[6] Solo a ti ofendí e hice lo
que para ti es malo, pues has sido justo en tu
sentencia y eres excelso cuando juzgas. [7] Pues he aquí que fui
concebido en iniquidad y en el pecado me concibió mi
madre.
[8] Ecce enim
veritatem dilexisti
incerta et occulta
sapientiae tuae manifestasti mihi.
[9] Asperges me,
Domine, hyssopo,
et mundabor;
lavabis me, et super
nivem dealbabor.
[8]Pues he aquí que amaste la
verdad, me manifestaste lo desconocido y
lo oculto de tu sabiduría. [9] Empápame, Oh Señor, con el
hisopo, y estaré limpio; lávame, y seré más blanco que la
nieve
[10] Auditui meo dabis gaudium et laetitiam
et exultabunt ossa
humiliata.
[11] Averte faciem
tuam a peccatis meis
et omnes iniquitates
meas dele.
[10] Darás gozo y alegría a mis oídos y exultarán los corazones
humillados. [11] Aparta tu vista de mis
pecados y borra todas mis iniquidades.
[12] Cor mundum crea
in me, Deus,
et spiritum rectum innova
in visceribus meis.
[13] Ne proicias me a
facie tua
et spiritum sanctum tuum ne auferas a me.
[14] Redde mihi
laetitiam salutaris tui
et spiritu principali
confirma me.
[12] Crea en mí, oh Dios, un
corazón puro y renueva un espíritu justo en mi interior. [13] No me expulses de tu
presencia ni me arrebates tu santo
espíritu. [14] Devuélveme la alegría de tu
salvación y fortaléceme con un espíritu
generoso.
[15] Docebo iniquos
vias tuas
et impii ad te
convertentur.
[16] Libera me de
sanguinibus, Deus,
Deus salutis meae,
et exultabit lingua
mea justitiam tuam.
[17] Domine labia mea
aperies
et os meum
annunciabit laudem tuam.
[15] Enseñaré a los inicuos tus
caminos y los impíos se convertirán a Ti. [16] Libérame de la sangre, oh
Dios, Dios de mi salvación, y mi lengua ensalzará tu
justicia. [17] Oh Señor, abrirás mis labios y mi boca proclamará tu alabanza.
[18] Quoniam si
voluisses sacrificium dedissem utique holocaustis
non delectaberis.
[19] Sacrificium Deo
spiritus contribulatus:
cor contritum et
humiliatum,
Deus, non despicies.
[18] Pues si hubieses querido un
sacrificio y te hubiese dado un holocausto no lo habrías querido. [19] Para Dios sacrificio es un
espíritu abatido: un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
[20] Benigne fac, Domine,
in bona voluntate tua Sion,
ut aedificentur muri
Ierusalem.
[21] Tunc acceptabis
sacrificium iustitiae, oblationes et holocausta;
tunc imponent super
altare tuum vitulos.
[20] Sé benigno, Oh Señor, con Sión, según tu favorable
designio, para que se edifiquen los muros
de Jerusalén. [21] Entonces aceptarás el debido
sacrificio, las oblaciones y holocaustos, entonces se ofrecerán novillos
sobre tu altar.
El canto del Miserere Arequipeño en la tradición
arequipeña
La
práctica del miserere dentro del rito católico es bastante difundida en toda
España y en consecuencia en Latinoamérica desde la época colonial y republicana.
En España existen congregaciones, cofradías, hermandades, etc. que preservan
sus tradiciones con diferentes matices regionales. El canto de los misereres en
España, es diverso pues puede ser interpretado por solista, agrupaciones
corales, banda sinfónica, banda popular, canto popular, etc. y ha sido
reglamentado por hermandades o cofradías en las que se practica.[7]
Canto del Miserere Grabación del Álbun discográfico titulado ¨Arequipa: Música y Pueblo¨ (1984)
de Dn. Juan Guillermo Carpio Muñóz.
En
el caso particular de Arequipa, se tiene confirmación de que se ha venido
practicando como obra musical oficial desde la primera procesión de viernes
santo 1870, fecha en que fue fundada la Hermandad del Santo Sepulcro de
Arequipa. No se tiene certeza sobre su autoría, salvo una aseveración que realiza Jaime Díaz Orihuela quien atribuye la composición del Miserere Arequipeña a Florentino Díaz (c.1810-1891), Don Jaime no dió mayores pruebas de su afirmación, ante ello y la ausencia de datos al respecto en la misma Hermandad, se puede plantear su origen en la oralidad del culto. El historiador arequipeño Eusebio Quiroz Paz-Soldán señala al
respecto de cómo se realizaba la procesión en la segunda mitad del siglo XX:
“…cuando
sonaba el Miserere, automáticamente la gente tomaba su lugar en la procesión.
Mujeres en la acera izquierda, hombres en la derecha, jamás juntos, y dejaban
libre todo el espacio central, allí únicamente podían ir la Hermandad del Santo
Sepulcro y que por cierto vestían un frack
que los distinguía de todos los que allí estaban; y luego de ellos, en un orden
impresionante seguían los representantes de las cofradías, las monjas y la
banda conjunta. Todos portaban una vela verde y mientras avanzaba, la gente
lloraba, es un tema muy hermoso y conmovedor”.[8]
Según
Roberto Lazo, se sabe que se cantaba a coro desde las casas cuando pasaba la
procesión. En cuanto al acompañamiento musical, siempre se procuró que haya una
orquesta o coro delante de la urna en la procesión, esta agrupación es la
encargada de entonar el Miserere arequipeño. Al finalizar el agrupamiento se
encuentra la Virgen Dolorosa y de detrás de ella siempre asistió la Banda de la
gendarmería o del ejército y muy pocas veces compuesta por una banda popular lo
que también se denomina en Arequipa los "ccaperos", ellos se
encargaban de acompañar musicalmente con el tema emblemático de la imagen de la
Virgen Dolorosa, la llamada Marcha Morán.
Las versiones transcritas del Miserere Arequipeño
Como
ya se mencionó fueron los músicos Ricardo Arrisueño Guillén, Benigno Ballón Farfán
y Manuel Moscoso Vargas, que han legado la transcripción del canto religioso
hasta nuestros días, ¿qué motivaciones pudieron tener tres personajes de la
época para transcribir el canto? veamos una breve semblanza de cada uno de ellos.
Ricardo
Arrisueño Guillén (1896-1966), su padre José María Arrisueño[9]fue el patriarca de una familia musical. Ricardo
Arrisueño heredó la práctica musical de la familia y fue además de abogado, pianista,
profesor de música, afinador de pianos y compositor más cercano a la música
popular. A la fecha se conoce que su labor estuvo principalmente relacionada
con la música popular en la primera mitad del siglo XX, cerca del año 1930[10]
se ha verificado que se grabaron dos placas discográficas con la empresa
Columbia: el foxtrot de su autoría
titulado “Ñusta” y su versión del tradicional carnaval de Arequipa que tituló
“El Carnaval”[11]. Don
Ricardo Arrisueño G., era profesor de música en el colegio de Santo Tomás de
Aquino, y era comisionado para formar un coro de niños, para que cante el
Miserere Arequipeño (Lazo, 2018), durante toda la procesión de viernes santo. La
versión que transcribió y arregló para piano y voz fue a pedido de Don Juan
José Soto Landázuri, quien era presidente de la Hermandad en los años 50s.
Transcripción de Ricardo Arrrisueño, versión para piano.
Manuel
Moscoso Vargas (1889-1976), su labor en la vida religiosa de la ciudad la
realizó como maestro de capilla, de las iglesias de la Merced, Santo Domingo
(donde laboró más de 60 años) (Vega, p.139,
2006), Capilla de San José, La Catedral[12]y de casi todas las iglesias de Arequipa;
su fama como organista y cantor con voz potente lo llevó a ser considerado en
las misas cantadas[13];
asimismo su facilidad para leer partituras
le permitió manejar gran repertorio dentro de las actividades eclesiales de la
ciudad. Manuel Moscoso fue devoto del Señor del Santo Sepulcro[14] así como también miembro
de la Hermandad del Santo Sepulcro, durante muchos años en la Semana Santa
acompañaba a la procesión con coros y músicos[15], poniendo dinero de su
propio peculio para financiar el acompañamiento musical. Era frecuente verlo
interpretar y dirigir el Miserere arequipeño y otras alabanzas que eran
seguidas con toda atención por fieles en la Semana Santa arequipeña. En su
producción musical religiosa se tienen los “Gozos del Beato Martín de Porres” y
la transcripción del “Miserere arequipeño”. Además, se debe mencionar que, en
los archivos de la obra de Moscoso Vargas, se ha encontrado abundante
literatura musical religiosa compuesta y transcrita para órgano, piano, voz,
coro y diversos instrumentos, que era usada para los oficios que acompañaba el
maestro y agrupación musical.
Recorte periodístico del artículo “Relato sobre el coro de niños del
Miserere” Por: Juan Salas Ocharán.
Diario Arequipa al Día. 1997. Fuente: Archivo histórico de la Hermandad del Santo Sepulcro
Al centro Manuel Moscoso Vargas en compañía de religioso (sin
identificar) de la orden dominica
Transcripción de Manuel Moscoso Vargas, versión para piano
Benigno
Ballón Farfán (1892-1957), su multifacética actividad musical le permitió
también acercarse a la interpretación musical en la vida religiosa de Arequipa.
La vida de Don Benigno se relacionó desde su propia familia, tal es así que dos
de sus hijas Rosa y Josefa adoptaron la vida religiosa llamándose luego de
tomar los hábitos: Sor Marta y Sor Rebeca respectivamente. Entre la producción
religiosa de Ballón Farfán podemos encontrar:
Ave María, dedicada
a su Hija Sor Marta
Misa Fúnebre,
en castellano
Invitatorio
Pequeño
Himno a la
Virgen de los Dolores Napolitana, de la Recoleta de Arequipa
Transcripción
del Miserere arequipeño
Segunda
Palabra, Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso…
Tercera
Palabra, a la Virgen de los Dolores
Padre Nuestro
Al Sagrado
Corazón de Jesús
Transcripción de Benigno Ballón Farfán, versión para piano
Hasta
donde se tienen conocimiento, se sabe que la versión arequipeña del Miserere es
anónima[16];
por ello es complicado determinar si la música fue compuesta específicamente
para la procesión o si ya existía como música y fue adoptada por la hermandad,
siendo esta segunda opción la más probable.
Al
revisar las versiones del texto transcritas, observamos dos versiones que
contienen variantes mínimas entre ellas que no alteran su significado, pero que
es necesario precisar. La versión (1), es la que fue captada y transcrita a
notación musical (canto y piano) por Manuel Moscoso Vargas y Benigno Ballón
Farfán. En cuanto a la versión (2), fue el profesor Ricardo Arrisueño:
VERSIÓN
1:
Señor, ten misericordia de mí,
según tus piedades.
Que cuanto importa por tuyas,
¡Ay! ¡Ay! Tanto más tienen de grandes.
VERSIÓN
2:
Señor, tened misericordia de mí,
según tu piedad.
Que cuanto importan por tuyas,
¡Ay! ¡Ay! Tanto más tienen de grandes.
Exponemos también las características formales de las
partituras encontradas del Miserere arequipeño.
Características generales
a) Versión Arrisueño Guillén
b) Versión Moscoso Vargas
c) Versión Ballón Farfán
Tonalidad
Re menor
Re menor
Mi menor
Estructura
Introducción, AA, BB
Introducción, AA, BB
Introducción, AA, BB
Cantidad
de compases
34
44
33
Tempo
Andante
Moderato, con sentimiento y dolor
Lento y majestuoso
En
las breves introducciones, se presenta un campo armónico similar. Para el caso
de Arrisueño, usó una melodía en unísono, armonizado con terceras paralelas; en
cambio para Moscoso y Ballón la transcripción refleja mayor uso de la técnica
pianística, nótese primero la el uso del compás ternario por Moscoso, a
diferencia de Ballón que ajusta la melodía a compás de cuatro sobre cuatro,
introduciendo motivos rítmicos que también usó en las transcripciones y
arreglos de yaravíes tradicionales[17],
además del uso de octava inferior antes de la presentación del canto.
Al
comparar el verso A: “Señor, ten misericordia de mí, según tus piedades”, se
muestra una mayor similitud melódica y cercanía entre las versiones de
Arrisueño y Moscoso. Ballón introduce notas de paso en semitonos adicionales
ajustando la duración de las notas y el ritmo logrando un verso más cantábile.
En
el verso B: “Que cuanto importa por tuyas ¡Ay! ¡Ay! tanto más tienen de grandes”, se destaca el uso de apoyaturas en semitonos en el canto por parte de Ballón
Farfán, acercando una vez más el canto religioso a su propio estilo de arreglo
que daba a los yaravíes arequipeños. En cambio, Arrisueño y Moscoso, no abundan
en notas de paso o adornos dejando notar la intención de mantener un registro
musical cercano al canto oral sin necesariamente darle un estilo definido como
podría ser el yaraví, esta captación “natural” se puede apreciar mejor en Moscoso
Vargas.
Finalmente,
vemos tres versiones del Miserere arequipeño, que guardan similitudes melódicas
y armónicas, más entre Arrisueño y Moscoso, mostrando trascripciones que
probablemente hayan sido más cercanas al canto tradicional, En cambio, Ballón
Farfán optó por introducir elementos rítmicos, armónicos y melódicos que tenían
la intención de acercar al Miserere arequipeño al estilo yaraví.
Conclusiones
En primer lugar, reconocer la importante labor de
preservación musical que realizaron Manuel Moscoso Vargas, Benigno Ballón
Farfán y Ricardo Arrisueño Guillén; quienes demostradamente estuvieron
vinculados a la labor musical religiosa de Arequipa y pusieron su talento en la
captación del canto más representativo de la Hermandad del Santo Sepulcro.
También se puede afirmar que Ballón Farfán, fiel a su
estilo localista de captar la música que lo rodeaba, impregnó en su
transcripción elementos musicales que acercan al Miserere arequipeño al yaraví
mestizo, no siendo necesariamente su origen musical.
Finalmente, es nuestro deseo que la breve exposición
de las versiones escritas de la música del Miserere arequipeño en el presente
trabajo, permitirá a la comunidad musical a estudiar nuestro acervo musical
religioso, tan rico y poco analizado en la ciudad de Arequipa; así como también
sirva para nutrir las futuras interpretaciones en diferentes agrupaciones
musicales.
***
FUENTES:
·Ballón Medina, 68 Obras musicales
de Benigno Ballón Farfán, 2008
·Vega Salvatierra, Vida musical
cotidiana en Arequipa durante el Oncenio de Leguía (1919-1930), Pg. 139, 2006
·Archivo discográfico y entrevistas
personales Luis Pareja Rivero, 2016.
·Archivo de la Familia Moscoso
Villena, 2018
·Entrevistas personales a Roberto
Lazo, 2018.
NOTAS:
[1]
Nos referiremos en el presente trabajo al Miserere arequipeño (en castellano),
pues como expone Juan G. Carpio Muñoz y lo reafirma Roberto Lazo, existe
también un miserere en latín que la tradición arequipeña ha conservado para las
procesiones de viernes santo. En los casos que se tenga que referir al miserere
en latín se hará la precisión del caso.
[2]
Respecto a la ubicación de los ejemplares, detallamos que la copia del
manuscrito de Benigno Ballón está en el compendio publicado por su hijo, el Dr.
Reynaldo Ballón Medina en el año 2008. El manuscrito original de Manuel Moscoso
Vargas se encuentra en el archivo de la familia Moscoso Villena, recientemente
dado a conocer el año 2018. Y, una copia de la versión de Ricardo Arrisueño fue
proporcionada por la Hermandad del Santo Sepulcro, y data de los años 1950. Las
tres versiones se encontraron completas y legibles en su totalidad, y han sido
transcritas a notación digital y acompañan como anexos al presente.
[4]
“El oficio divino (Liturgia de las Horas) es el conjunto de oraciones (salmos,
antífonas, himnos, oraciones, lecturas bíblicas y otras) que la Iglesia ha
organizado para ser rezadas en determinadas horas de cada día. El oficio divino
es parte de la liturgia y, como tal, constituye, con la Santa Misa, la plegaria
pública y oficial de la Iglesia. Su fin es consagrar las horas al Señor,
extendiendo la comunión con Cristo efectuada en el Sacrificio de la Misa. Quien
reza el oficio hace un paro en las labores para rezar con la Iglesia, aunque se
encuentre físicamente solo. Aunque sin duda es necesaria la oración privada,
también es necesario que recemos formalmente unidos como Iglesia.” Tomado de
Pequeña enciclopedia católica enhttps://www.corazones.org/diccionario/oficio_divino.htm
visualizada en enero 2018.
[5]
“Que significa: alabanzas. Es, con las vísperas, una de las horas principales.
Consiste de un himno, dos salmos, un cántico del Antiguo o del Nuevo
Testamento, una lectura corta de la Biblia, el Benedictus, responsorios,
intercesiones, el Padrenuestro y una oración conclusiva.” Tomado de Pequeña
enciclopedia católica en https://www.corazones.org/diccionario/oficio_divino.htm
visualizada en enero 2019.
[7]
Se tiene, por ejemplo: Procesión de Jesús yacente en Zamora, Procesión del
Miserere en Ávila, Semana Santa en Pravia, La Pasión de las Turbas de Cuenca, entre
otras.
[9]José María Arrisueño Santiesteban (1848-1909), Compositor de
música religiosa y profesor de música, en 1899 funda la “Sociedad Musical de
Caballeros de la Virgen del Perpetuo Socorro”. Sus obras son: Dos Misas
Solemnes, una Misa de Réquiem, dos Salves Regina, Madre Purísima, Madre
Amorosa, Tota Pulcra, Gozos a la Virgen del Perpetuo Socorro, entre otras.
[11]
Nos referimos a la versión del carnaval que posteriormente arreglará Baenigno
Ballón Farfán y cuyo arreglo será ampliamente difundido
[12]
Al respecto la investigadora Zoila Vega precisa que Manuel Moscoso Vargas fue
maestro de capilla de la catedral desde 1921 hasta mayo de 1927 y que antes
había desempeñado funciones de cantor.
[13]
“El 28 de julio de 1923, a las diez de la mañana se celebra en la iglesia
matriz una misa solemne cantada por el Sr. Obispo y oficiada por una gran
orquesta que dirigía el maestro Moscoso Vargas”. (Anales de Arequipa pag. 117)
[14]
Véase nota publicada en Diario Arequipa al Día, “Relato sobre el coro de niños
del Miserere” escrito por: Juan Salas Ocharán, 1997. Archivo: Archivo histórico de la Hermandad del Santo Sepulcro.
[15]
Al respecto se lee en una nota del diario El Deber, 1918: “Entonaban motetes
apropiados y el Miserere coros formados por alumnos del Colegio Seminario y de
Santo Tomás de Aquino, estos últimos dirigidos por el maestro Moscoso Vargas”
[16]
Hay sólo una referencia que pone en duda nuestra afirmación. Jaime Díaz
Orihuela atribuye la autoría de la música del miserere arequipeño a Florentino
Díaz, ancestro de la familia Díaz y compositor religioso; ante ello en actas de
la Hermandad del Santo Sepulcro de Arequipa, no se ha encontrado referencia
alguna sobre su autoría o procedencia.
[17]
Véase la publicación de: “Ay amor” y los yaravíes de “Cantares arequipeños”