Pages - Menu

lunes, 24 de noviembre de 2014

El vals "Pecadora" de Augusto Flores Cornejo

Pecadora
(Vals sobre tonalidades incaicas)
Expresamente para el Sr. Ricardo Arrisueño G.


La noche fue sombría para mí
fragancias de amor que yo sentí
dulce emoción de mis recuerdos de ayer
todo pasó y todo en mí no perduró.

La pena que mi amor en el causó
lo que hizo es traspasar mi corazón
nada podrá calmar sus penas de amor
que tantos [...] sin poseerlos yo viví

***


Primeros compases del Vals Pecadora de Augusto Cornejo Flores




Fuente:
- Archivo personal
- Vídeo publicado por Luis Pareja, 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Vestigios documentales de la influencia del yaraví en el vals peruano: "Los Lamentos" y "Un Adiós"



Como bien ilustra el Dr. Augusto Vera Béjar (2006); en la Arequipa de finales del siglo XIX ya se veía nacer un vals con estilo propio, el "vals arequipeño" (o como lo llama J.C. Carpio Muñoz "el vals sentimental arequipeño"), éste nuevo amanecer de la música en el sur se plasmaría notoriamente en Al pie del Misti de E. Recavarren y Quenas de Duncker Lavalle.

Pero ¿cómo se llevó a cabo ese tránsito entre las melodías de picantería con sabor a tarde contemplativa hacia los pentagramas occidentales de elaborados vals vieneses? ¿Sólo la inspiración de los músicos de la época, sazonaron al baile de salón con sabor a terruño?

Carátula de Los Lamentos, de la Colección de cantos,
bailes y canciones populares del Perú, fines XIX- inicios XX
La bonanza económica vivida gracias al comercio lanero en Arequipa (afianzada hasta 1870), logró que las familias pudientes adquirieran el fino sonido romántico del piano. Por otro lado de la ciudad los cantos de los characatos se escuchaba en campo y en su más intimo refugio, el yaraví anónimo con influencia melgariana se había hecho popular. La escena estaba preparada, el telón por abrirse y los cantos de los characatos a punto de ser capturados por las cinco líneas pautadas.

Nos remitiremos a las pruebas de éste paso intermedio, ese momento en que dos cantos populares se plasman en documento para piano, ese instante en que la oralidad es atrapada por los sonidos temperados.

Recientemente llegaron a nuestras manos dos impresos de la convivencia inicial de la música popular y el repertorio pianístico; son pequeños ejemplares cuyos títulos nos revelan la relación con el espíritu del hombre andino y su sentir: Los Lamentos y Un Adiós, las páginas pertenecían a la Colección de cantos, bailes y canciones populares del Perú, arreglados para piano solo y para piano y canto por los mejores profesores del país. 


Carátula de Un Adiós, de la Colección de cantos,
bailes y canciones populares del Perú, fines XIX- inicios XX
Los cortos 35 compases de Los Lamentos trataron así de atrapar al doliente yaraví, encerrarlo entre su tempo ternario de vals, tratarlo de domar en ese ritmo incesante de bajo y 2 acordes incisivos; y finalmente, enmarcarlo en repeticiones binarias. Las indicaciones de cantábile trataron quizá de mantener la importancia de la voz. El canto popular ya estaba para piano solo, listo para lucirse en las tertulias de los arequipeños.

En el arreglo de Los Lamentos se imprimieron las indicaciones de lament y dolce y en Un Adiós se lee dulce y melancólico ¿quisieron evocar el hondo pesar con que se cantaban los cantos campesinos? Se observan también las ya conocidas terceras paralelas y sus cromatismos que aún destilaban el cantar de guitarras y chichas vespertinas, deteniendo el baile y la danza del vals para llamar a la nostalgia y al dolor. Ya no están los versos de pie quebrado, ni ese canto ad líbitum de dos cantores, ahora es triste canción breve manteniendo el sentir de ausencia, nostalgia y amor no correspondido. Una vez más el encuentro de dos prácticas musicales ocasionaba una nueva forma, ésta vez con identidad propia.

Ese pequeño cáliz primigenio resultante, contiene de peruano y vienés. Las obras Los Lamentos y Un Adiós fueron contemporáneas a las creaciones personales de Duncker Lavalle, Eduardo Recavarren, Moscoso Vargas, Teodoro Corrales, Francisco Chanove, Ballón Farfán, Mariano Nicolás Reynoso, Castillo Chanove y muchos más, quienes pulieron esas canciones populares y bebieron también de la inspiración peruana y europea, logrando obras (académicas o populares) que afianzarían el estilo de un género propio: el vals arequipeño.





Fuente:
- Archivo personal

viernes, 7 de noviembre de 2014

Gregorio Caro Aranda: Brillante concertista mollendino

(Artículo íntegro, escrito originalmente por Adela Pardo de Belaúnde en la obra Arequipa: su pasado, presente y futuro)

Desde muy temprana edad, el precoz artista Gregorio Cano sorprendió a la sociedad mollendina en una actuación pública. El consejo de Islay le concedió medalla de Oro. Gregorio Caro desde muy niño estuvo bajo la dirección del eximio Maestro Don David H. Mollendo le otorgó al cumplir sus 60 años de enseñanza la Corona de Oro.


Gregorio Caro, de niño exibiendo la Medalla de la ciudad.

El notable artista Caro Aranda continuó sus estudios en el Instituto Nacional de Música en Lima, obteniendo triunfos en diversos concursos. Becado en Chile por el Gobierno peruano [en 1940] fue un destacado alumno del famoso pianista. Claudio Arrau. En Buenos Aires demostró sus extraordinarias facultades musicales pianísticas. En 1951 le confirió el ministro de Educación del Perú, el encargo de difundir la música peruana en los países europeos de difundir la música peruana en los países europeos que visite.
Don Juan J. Koster, diputado por Arequipa, interpone su influencia para que el Gobierno coopere en su viaje a Italia pues la Escala de Milán lo ha invitado para que perfeccione sus conocimientos, pero esta invitación tan honrosa y de tanto provecho, demanda gastos que personalmente no puede sufragar. Aquí es donde el Diputado Sr. Koster, en su cámara ha pedido que se le faciliten medios pecuniarios para trasladarse de Buenos Aires a Italia y se le concedan gastos de estadía y regreso a a nuestra patria.
Regresa al Perú despues de cumplir su ciclo de estudios en la Escala de Milán. Durante su estadía en el Perú, da grandes conciertos en la Sociedad Filarmonía, en la Universidad de San Marcos, en la Facultad de Medicina y en la ciudad de Arequipa. Se convirtió en uno de los pocos artistas peruanos que pueden ostentar su record de actuaciones en plazas europeas. De Lima viaja directamente a Londres donde se presenta en el Wolmore Hall y por la BBC, posteriormente lo hace en Italia: Roma, Nápoles y Milán.

Última foto de Gregorio Caro

De vuelta a Sudamérica, toca en México, Venezuela y Colombia. Para esta gira Caro escoge un repertorio con inclusión de numerosas obras de autores sudamericanos y especialmente de peruanos Carpio, Aguirre, Duncker Lavalle, Iturriaga, Varcárcel, Meza, etc. Entre sus composiciones notables figuran Cumbres Peruanas, Yaraví, Penas de un Inca, Viva mi tierra y muchas más.
En el año 1940 celebrado el IV Centenario de la Fundación Española de nuestra ciudad; el Consejo Municipal que tenía como Alcalde al Dr. Julio Ernesto Portugal dentro del vastísimo y grandiosos números para festejar esta magna fecha, promovió a concurso al menor solista para dirigir la Sinfónica de Lima y Gregorio Caro a pesar de su corta edad fue escogido para dirigir la orquesta de más de cien músicos.
Se escogió como primer número el gran concierto La menor de Grieg, en donde el joven artista ante la emoción de los concurrentes que llenaban de tope a tope el Teatro Municipal dirigió con toda maestría y elegancia.
Este gran concierto fue por invitación y todos los concurrentes, asistieron de etiqueta: frac y vestido de baile para las damas. Quienes después del concierto se realizaba un baile en el Club Arequipa, primera institución social de la ciudad.
Gregorio Caro, lamentablemente falleció prematuramente.

Fuente:
-Adela Pardo de Belaunde. Arequipa: su pasado, presente y futuro. Impr. Litograf́ica del Perú, 1967.

viernes, 3 de octubre de 2014

Pensamiento fúnebre: a la memoria de Grau

De silencio,
honor y admiración.

Miércoles, 08 de octubre de 1879, en el monitor peruano Huáscar, cae abatido Miguel María Grau Seminario; la noticia debió haber conmovido a todo el Perú. Luis A. Masferrer, un abogado y compositor aficionado, dejó su admiración a nuestro héroe con una sutil inspiración musical. Seguramente buscando expresar el dolor y admiración a la vida ejemplar de Grau quiso condensar el pensamiento sonoro que evoca en el compositor, la imagen de un combatiente y caballero que era el único capaz de batir a la armada chilena que cayó luchando y comandando nuestro monitor insignia.

¿Quién era el compositor? Gracias a los investigadores Barbacci y Raygada, Luis A. Masferrer era un compatriota abogado, compositor, cantante y violinista aficionado. Autor de la música de la zarzuela “El pañuelo de Yerbas”, que se presentó en el Teatro Politeama desde el 20 de agosto de 1885. Como barítono actúo en conciertos de aficionados en esa época. En agosto de 1886 es violinista de la Estudiantina de señoritas “Lima” y el 15 de agosto de 1886, presentó su zarzuela “A media noche”(zarzuela en un acto con letra de José Mendiguren) , que se representó un par de veces. También actuó en Chile. Por la música abandonó sus estudios de abogado. Compuso además las canciones “La cocinera” (cantada el 10 de mayo de 1884), “El cigarrito” (estrenada el 28 de febrero de 1885) y “La gallina ciega” (una habanera, cantada el 09 de octubre de 1886). Además dirigió la Sociedad Filarmónica de Lima en 1884.

Primeros compáses de "Pensamiento fúnebre" por Luis A. Masferrer

La obra para piano la hallamos sin carátula (en aquella seguramente había un arte gráfico que evocaba la ausencia de Grau), pero felizmente completa en su contenido. Lleva consigo el subtítulo - dedicatoria: “A la memoria del Contra-almirante Grau”; también la indicación claramente expresiva para la ejecución musical: con sentimiento. Al escuchar la obra tengo la imagen de una marcha lenta, melancólica e incesante; con pasajes intermedios no tan sombríos en tonalidades mayores. Una ligera tensión y fuerza que bien podrían evocar la intensidad de la guerra y la valiente posición de nuestro héroe ante el destino. 




Fuentes:
- Apuntes para un Diccionario Biográfico Musical Peruano, Rodolfo Barbacci, 1949.
- Guía musical del Perú Carlos Raygada, 1964.
- Archivo personal.
- Transcripción en Sibelius 6.0

sábado, 27 de septiembre de 2014

El vals "Artistas" de Guillermo Montesinos Pastor (1877 – 1925)

De visiones, 
violonchello 
y vals.

Recientemente la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa ha mostrado en sus salas de exposición, la valiosa muestra fotográfica de: Guillermo Montesinos Pastor (1877-1925), nombre que a primera lectura no evoca una personalidad descollante en alguna de las artes. Al leer su biografía y el aporte que dio a la vida cultural de la Arequipa  de fin de siglo, nos encontramos con un espíritu sensible y activo en su afición fotográfica y musical.

La familia Montesinos en general cultivó la música en sus integrantes, como bien se detalla en un artículo titulado "Los Otros Montesinos" de la revista CARETAS, y tuvo actividad en Arequipa y Lima. Para conocer detalles sobre su vida transcribimos la nota escrita por Alfonso Montesinos Belón, descendiente de la familia, hay bastante detalle de su actividad musical y su preocupación autodidacta.

AUSENCIA PRESENTE DE UN VIOLONCHELISTA FOTÓGRAFO
Por Alfonso Montesinos Belón

A diferencia de su tardía dedicación a la fotografía, Guillermo Montesinos Pastor se inició desde temprana edad en el estudio del violonchelo, disciplina que cultivó toda su vida. Alternó sus residencias entre Lima y Arequipa durante su infancia y juventud. En Lima su maestro iniciático fue Salvador Berriola, napolitano residente en el Perú desde 1877. A los 13 años figuró como activo participate en la recién formada Sociedad Filarmónica de Arequipa, fundada en mayo 1885. En Lima la Escuela de Música (luego Conservatorio) existió a partir de 1910. No sabía por esa época en ninguna ciudad del país agrupaciones orquestales clásicas, sino grupos de aficionados con variados instrumentos. En abril de 1916 retornó a su villa natal; tenía previsto fijar allí su residencia permanente dedicado al ejercicio pleno de sus dos pasiones: la música, a través de su expresión artíctica con el violonchelo, cuya maestría desarrolló de modo autodidacta; y la fotografía.

Participó activamente en el medio musical limeño con distinguidos artistas como Rosa Mercedes Ayarza (Lima, 1881-1969), precoz pianista compositora, folclorista y directora de coros; Próspero Mariscano, profesor principal de violín de la Academia de Música procedente del Conservatorio de Río de Janeiro en 1909; Ernesto López Mindreau (Chiclayo, 1892-1972), pianista y compositor que llevó estudios con F. Gerdes y J. Valle Riestra, y, en Nueva York, cursos con Sergei Rachmaninoff y Sigismond Stojowsky; Alfredo Bermúdez de la Jara, distinguido violinista con quien interpretó, conjuntamente con E.L. Mindreau, los tríos con piano de Beethoven.

En Arequipa, se relacionó musicalmente con artistas como Octacio Polar (1874-1916), pianista y compositor, fundador de la Sociedad Filarmónica de Arequipa; Luis Duncker Lavalle, pianista y compositor; Manuel Aguirre (1863-1951), pianista y compositor.

Durante su constante práctica autodidacta, compuso varios Estudios para violonchelo solo (inéditos aún). En ellos combina con maestría su inspiración creadora con las dificultades técnicas propias del instrumentos. En concierto en el Teatro Fénix de Arequipa el 08 de junio de 1900, luego de tocar "Reverie" de A. Casella acompañado por Octavio Polar, estrenó su Estudio en La menor.

En 1900 compuso y publicó en Lima un vals para piano titulado "Artistas", dedicado al Centro Musical de Arequipa.

Como violonchelista cultivó con dilección la obra del legendario virtuoso David Popper (Praga, 1843-1913), suponemos que aun sin haberlo escuchado directamente, supo interpretar debidamente la elegancia, el refinamiento y el temperamento en la ejecución de sus obras. Piezas como "La danza de los elfos" o "La canción de la rueca" exigen un virtuosismo excepcional. Para su correcta interpretación, analizó, estudió y anotó cuidadosamente toda su producción.

En el campo de la música de cámara cultivó diversos géneros. Su biblioteca era proveída periódicamente por envíos en triplicado - de casa editoras como Peters, Schott, Breikoff and Hartel - de todo lo publicado hasta entonces de los autores más importantes. Coleccionaba reducciones de obras sinfónicas para diversas combinaciones instrumentales de las sinfonías de Beethoven, Mendelssohn y Schubert. [fin de artículo]

Guillermo Montesinos Pastor (violonchello), Bermudez de la Jara (violín)
y E. López Mindreau (piano), 1915.

El vals "Artistas" es una producción rica en melodía y buen gusto musical, que hoy exponemos para su disfrute.

Carátula del vals para piano "Artistas" dedicado a la
Orquesta del Centro Musical de Arequipa, 1900



Fuentes:
- Nota publicada Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa aquí
- Partitura archivo Mstra. Ana Arenas
- Revista CARETAS, "Los Otros Montesinos", 11 de abril 2001 aquí
- Folleto publicado por el Gobierno Regional de Arequipa, para la exposición: "Un solitario ante la naturaleza", Guillermo Montesinos Pastor (1916-1923), Agosto 2014.

sábado, 20 de septiembre de 2014

El vals "Perlas Limeñas" de Eduardo Recavarren

De los viejos maestros de Vienna
a las manos peruanas (Parte 2).


En un artículo anterior dimos a conocer el vals "Ausencia" del compositor Recavarren, en esa ocasión se vieron algunas revisiones sobre sus influencias marcadas en "Al pie del Misti" y la carencia de material musical que permita conocer más sobre su obra. Que importante es tener acceso a estos registros, pues ya podemos hablar de un estilo de composición e influencia en las obras que Recavarren publicó y practicó en su época.

Hoy, presentamos la obra "Perlas Limeñas", que Carlos Raygada (1964:64) registra que fue impresa y muy poco difundida, menos grabada por medio alguno, y seguramente archivada en los baúles de la familias que alguna vez se deleitaron con su vaivén. Logramos encontrar la obra impresa y traer la inspiración del compositor a a éste espacio y tiempo, para escuchar más en detalle el estilo de nuestro compositor arequipeño, que dio mucho de su talento en la ciudad capital.

Podemos agregar a la vida musical de Eduardo Recavarren García-Calderón, su dominio tanto del piano como del violín pues figuraba como primer violón de la orquesta del Centro Artístico entre los años 1899 y 1900. Y su dominio frente al piano era conocido, la anécdota cuenta como el pianista ejecutaba, sobre el teclado cubierto con un paño, las piezas que le eran requeridas (Gómez 1977:184).

El vals en tonalidad de La bemol mayor, nos deja una riqueza ritmica y melódica más desarrollada que en "Ausencia" con uso de recursos técnicos moderadamente complejos, como el uso de trescillos y mordentes, en general una obra de estilo delicado y cautivador, con toques de sonidos brillantes. La obra fue dedicada a la Sra. Victoria Romaña de García-Calderón, esposa de su tío Manuel García-Calderón y Martinez-Landa, y publicada por la Litografía San Cristóbal en Lima, el ejemplar que se ha obtenido pertenece a la segunda edición.
Primeros compáses de "Perlas limeñas", vals para piano
de Eduardo Recavarren García-Calderón

Ahora queda esperar (si es que aún la suerte nos acompaña) encontrar el vals "Insinuaciones" que también se refiere como publicado. Los dejo con "Perlas limeñas" en ésta muestra sonora digitalizada:



Fuente:

- Transcripcion MIDI en Sibelius 6.0
- Rodolfo A Gómez G. , Padre e hijo: Narraciones arequipeñas, 1977.
- Partitura archivo personal

martes, 29 de julio de 2014

El vals "La huella del dolor", Manuel Castillo Chanove

La huella del dolor
Vals
Letra y música de Manuel Castillo Chanove

Dejaste en mi vida 
una huella de dolor
de la que tu pobre alma
tan solo fue capaz
ahora que mi amor
ya se extinguió
digo, una más
fue una aventura 
de amor, una ilusión

Hoy lloras con dolor 
tu sino tan fatal
irás de mano en mano
buscando amor
ya que un hogar honrado
jamás podrás formar

Tu pasado tan triste tan lleno de bladón
llorando arrepentida
jurabas enmendar
pero tu sino cruel
te impide al mal
cual maldición
eres sombra de higuera
fatídica mujer

Y sufriendo los dos 
desecho el corazón
vivimos de la vida
el gran dolor
tú por mala y por falsa
yo, por creer en ti.

***

La música de éste precioso vals se puede encontrar escrita para piano en el libro EL VALS AREQUIPEÑO p. 270-272 y la referencia sobre el origen de LA HUELLA DEL DOLOR se encuentra en la p. 95-96.



Les dejo una versión de reciente grabación en calidad de estreno, con una magnífica interpretación de Paola Fúnes y Heber Paco a quienes estoy infinitamente agradecido por su colaboración.

Concierto Homenaje a Arequipa - 26 de agosto 2014.
Teatro del Centro Cultural Peruano Norteamericano
Organiza: Asociación Mario Nicolás Reynoso
Vals. Compositor: Manuel Castillo Chanove
Soprano: Paola Funes, Tenor: Heber Paco, Piano: Omar Carrazco



Fuentes:
- Archivo personal

domingo, 6 de julio de 2014

Manuel Gallegos Sanz, prolijo autor de cantos cívicos y escolares


La alabanza hacia alguna divinidad o héroe nace con la historia misma del ser humano. La veneración hacia un ser o evento que a conmovido en algún momento nuestra vida, necesitaba ser expresado por palabras y sonidos. Con el desarrollo de las sociedades la práctica de la veneración se especializa en: el culto espiritual, la literatura y la formacíón cívica-militar.

El nacimiento de las repúblicas latinoamericanas en el siglo XIX trae consigo la búsqueda de una idea de nación; que nos una (y también divida), que nos de diferencia ante los otros estados, de alguna forma esa idea de que somos diferentes.

Escudos, himnos, canciones patrióticas y banderas; brillan y se entonaban en nuestros países, contagiando la efervescencia de naciones libres con una historia futura por escribir. Escritores y músicos pasan a la historia por entregar su inspiración y pluma a la causa patriótica, en nuestro caso José de la Torre Ugarte y José Bernardo Alcedo se consagran como autores del Himno Nacional del Perú. Entonces el amor a lo propio hacen brotar los versos en los poetas e inspiran a músicos para la creación de himnos a diferentes entidades y santos.

Manuel Gallegos Sanz (1894-1991) educador, periodísta y poeta arequipeño con su estilo costumbrista llegó a publicar cinco libros con sus versos:  Cayma (1933), Flechero Satírico (1934), Mundo del Agro (1965), Cantares Cholos (1968) y Guitarra Melgariana (1969) dentro de ellos había una riqueza musical que la historia no puede dejar pasar, Manuel Gallegos fue un gran escritor de himnos cívicos en la Arequipa de primera mitad de siglo XX, los himnos que escribió es el tema que presentamos en ésta entrada.

La actividad del poeta ya se registra premiada en el Certamen Nacional "Cancionero Escolares Peruano" promovido por el Ministerio de Educación Pública (1952), resulta ganador los versos de: "Alma de un niño bueno". Su pluma también se enfila a su labor educativa y publica "Mundo del Agro" (1965) un libro dedicado a la niñez arequipeña, el libro tiene dos partes: "Terrones arequipeñistas" y "Colmenar Infantil"; en cuyas páginas hemos encontrado varios títulos que están relacionados con la música, vale decir fueron letra de canciones infantiles y canciones cívico-patrióticas destinadas a su práctica dentro del calendario escolar, pasemos ver la relación de las letras que indican también compositor musical en su autoría:

Tabla Nro. 01.- Canciones cívicas y escolares escritas por el poeta Manuel Gallegos Sanz

Nro.
Título
Letra
Música
1.
En el día de la Madre (ronda)
Manuel Gallegos Sanz
Josefina de Gallegos
2.
Himno del campo a la ciudad
Manuel Gallegos Sanz
Desconocido
3.
Canción a la Madre
Manuel Gallegos Sanz
Benigno Ballón Farfán
4.
Himno a la escuela “Francisco Mostajo”
Manuel Gallegos Sanz
Manuel Castillo Chanove
5.
Himno a la escuela “Mariano Melgar”
Manuel Gallegos Sanz
Juan Francisco Chanove
6.
Canción a la patria
Manuel Gallegos Sanz
Desconocido
7.
Himno a la escuela “Juan Manuel Polar”
Manuel Gallegos Sanz
Desconocido
8.
Ciudad encantada
Manuel Gallegos Sanz
Augusto Bejarano
9.
Himno a la escuela “Estefanía Espinoza”
Manuel Gallegos Sanz
Juan Francisco Chanove
10.
Canción de la escuela Nro. 981
Roberto Ballón Vargas
11.
Canción de la primavera
Manuel Gallegos Sanz
Desconocido
12.
Bendita sea la patria
Manuel Gallegos Sanz
Premiada en el concurso “Cancionero Escolar Peruano” Ministerio de Educación 1952
13.
Himno del Instituto Experimental Nro. 13
Manuel Gallegos Sanz
Armando Maristany
14.
¡Escuela Mía!
Manuel Gallegos Sanz
Josefina de Gallegos
15.
Himno de la Escuela de Varones Nro. 990 de Yanahuara
Manuel Gallegos Sanz
Rubén Fuentes
16.
Cantares de Primavera
Manuel Gallegos Sanz
Premiada en el concurso “Cancionero Escolar Peruano” Ministerio de Educación 1952
17.
Mi huertón Florido
Manuel Gallegos Sanz
Josefina de Gallegos
18.
Canción de la Escuela “Sánchez Trujillo”
Manuel Gallegos Sanz
Lucila Stanfir Sánchez
19.
Himno de la Escuela Nro. 110
Manuel Gallegos Sanz
Juan Francisco Chanove
20.
Canción a mi madre
Manuel Gallegos Sanz
Josefina de Gallegos
21.
Canción Obrera
Manuel Gallegos Sanz
Benigno Ballón Farfán
22.
Canción del Pum - Bom
Manuel Gallegos Sanz
Josefina de Gallegos
23.
Himno de la escuela “Horario Morales”
Manuel Gallegos Sanz
Juan Francisco Chanove
24.
Adiós a mi escuela
Manuel Gallegos Sanz
Desconocido
25.
Himno del pueblo [actual distrito de] Mariano Melgar
Manuel Gallegos Sanz
Jorge Chávez Dávila.
26.
Himno de la Villa de Cayma (*)
Manuel Gallegos Sanz
Guillermo Moscoso Vargas
(*) Éste himno no se encuentra en ninguno de los libros antes mencionados, actualmente es el himno oficial del distrito de Cayma

Manuel Gallegos Sanz (1894 - 1991)
En la lírica de Don Manuel es frecuente el uso de términos musicales como: yaraví, sinfonía, oda, canción... se repiten en varios títulos en los que no se especifica si fueron destinados a ser cantados; pero sí fueron fuente de inspiración para el poeta.

Leer el listado anterior nos lleva a afirmar que el poeta enriqueció el cancionero (escolar y cívico) de la ciudad, con 25 canciones y/o himnos en colaboración con músicos como: Juan Francisco Chanove, Benigno Ballón Farfán, Manuel Castillo Chanove y Armando Maristany. La preocupación del poeta de llevar su aprecio por la naturaleza y su tierra a las aulas, es innegable, bastará leer algunas líneas de su producción para darse cuenta que su amor por las montañas y campiña era único; su sensibilidad artística lo llevaba a soltar, cada vez que podía, palabras de amor natural por Arequipa.

!Otro cantar es encontrar la música que acompañó a tanta poética!


 

 




 



 





Concurso de interpretación del Himno de Cayma 2015 aquí

Fuentes:
- M. Gallegos Sanz, Guitarra Melgariana, s/ed., Arequipa, 1969.
- M. Gallegos Sanz, Mundo del Agro (poesía para el niño), s/ed, Arequipa, 1965.
- Edición periodística Cultural de Arequipa: "La espada del Libertador" Nro. 02, Setiembre -Octubre, 2012
- Canal Youtube: Municipalidad de Cayma
- Canal Youtube: luisrt07