miércoles, 31 de octubre de 2018

Texto basal y música española del yaraví “La Despedida de Silvia” o “Ya llegó el instante fiero”

De cantos,
guerras, 
y guitarras.

El yaraví tradicional, que la oralidad y posteriores grabaciones han conservado hasta nuestros días, “La Despedida de Silvia” o “Ya llegó el instante fiero”, lleva letra de la inspiración española de Juan Bautista Arriaza y Superviela (1770 - 1837) quien a principios del siglo XIX fue poeta español exponente del neoclasicismo y de la etapa de transición al romanticismo. Arriaza, en su juventud fue oficial de marina y partidario toda su vida del absolutismo del rey Fernando VII. Esta participación política y militar llevó a que su obra poética sea bastante difundida entre la población española de la época; muchas de las marchas, himnos y canciones se basaron en su trabajo literario.

Por otro lado, en tierras americanas aparecían los primeros movimientos emancipadores y gritos de independencia, siendo una de las primeras figuras en el Perú, Mariano Melgar (1790-1815) también poeta. Los estudiosos y críticos de la obra melgariana acuerdan que Mariano Melgar conocía la obra de Arriaza y de otros literatos españoles de la época, e incluso hacía variaciones o usaba el material ibérico como inspiración.[1] Esto evidencia que la obra de Arriaza ya se encontraba en el conocimiento y uso de los habitantes de Arequipa de principios del siglo XIX, esperando el momento en que la música daría diferente rumbo a la inspiración española, como veremos más adelante.

“La despedida” de Arriaza, está constituida por 25 estrofas de 8 versos cada una. Y se publicó en Poesías Líricas (1807); las versiones que han sido transmitidas e interpretadas por los cantores de yaraví arequipeño desde el siglo XIX han tomado y organizado diferentes estrofas o partes del texto original en el canto. Al hacer una comparación entre el texto basal y el texto de dos versiones que pertenecen a grabaciones del siglo XX, lo primero que podemos destacar es que en la tradición oral arequipeña los versos han sido preservados en su integridad respetando el texto basal de Arriaza, con variaciones de organización de los mismos.


Publicación de “La Despedida” de Juan Bautista Arraiza, Poesías Líricas, 1807.

Una comparación inicial del texto basal de J. B. Arriaza y las versiones cantadas en el yaraví arequipeño por el dúo Neves - Bengoa (Versión 1) y Mariano Díaz - Víctor Salas (Versión 2) obtenidas de grabaciones de mediados de siglo XX, demuestran cómo la tradición oral conservó los versos españoles.





 Dúo Neves Bengoa, interpretando "Despedida de Silvia", c. 1960


Ahora respecto a la música, en España la “La Despedida” de Arriaza, formó parte del repertorio de canciones españolas, tal es así que la Biblioteca Nacional española guarda un cancionero que transcribió las melodías del primer cuarto de siglo del XIX, con acompañamiento de guitarra. Éste ejemplar se puede ubicar en la Biblioteca Digital Hispánica, y ha sido fechado cerca del año 1825.[5]

El cancionero tiene, para estudio y esclarecimiento nuestro, transcripciones en pentagrama del canto y guitarra, que se le asignó con el Nro. 251: “La Despedida”, con letra de 5 estrofas del poema original, está escrita en la tonalidad de La Mayor, presenta una breve introducción a modo de marcha, marcando desde un primer momento la diferencia con el yaraví.


Partitura manuscrita de "La Despedida", música anónima y letra de J.B. Arriaza, España, c. 1825


Al escuchar el audio referencial de la versión del cancionero español, la lejanía es marcada, entre la música que tuvo en España y la música que le fue dada en Arequipa.




Audio digitalizado de la partitura que contiene música anónima de "La Despedida", c. 1800-1825


Algunas apreciaciones:
  • A la llegada del texto literario de “La Despedida”, el yaraví arequipeño (como género musical mestizo) poseía las características suficientes para adoptar al texto español y transformar su identidad. 
  • El yaraví como género musical mestizo, se afianzó con la llegada de literatura española y para el caso arequipeño también con la producción melgariana.




[1] Miro Quezada Sosa, Historia y leyenda de Mariano Melgar, p. 209
[2] Versión de los Hermanos Neves Bengoa, visualizado https://www.youtube.com/watch?v=XgtREbWwg-M , febrero 2018.
[3] Visualizado en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000045913&page=1 2da edición, Pg. 103, setiembre 2018. Versión completa visualizada en https://www.poesi.as/jba014.htm , setiembre 2018
[4] Versión de Dúo Mariano Díaz y Víctor Salas, CD El Pendón musical de Arequipa, agosto 2018

martes, 31 de julio de 2018

Música en el Valle de Majes

De río, vida,
sonido y silencio

Escrito por Sr. Juan del Carpio Medina

Desde nuestros abuelos, la música en el valle de Majes se practicaba con la guitarra para dar las famosas ”serenatas”. La víspera de la serenata se preparaba y ensayaba las canciones que se iban a interpretar, así como las voces y el afinamiento de las cuerdas de la guitarra . También se alistaba la provisión de licor que exigía la ronda nocturna propia de las serenatas. 

Las canciones que cantaban eran predominantemente los yaravíes, vals y boleros sentimentales. Los jóvenes siempre estaban al tanto del nuevo vals que dejaban escuchar la radio 

Los bailes, las festividad y cumpleaños eran amenizados por los cantores locales y solistas , sobresaliendo en Aplao desde los años 50’ la Estudiantina Santa Cecilia.

La música era con base a canciones de moda y muy pocas locales y algunas del folklore andino. Entre otras, se tocaba y cantaban los famosos temas como: Pajarillo Cautivo”, “Pasión y odio”. “Guardián”, “Ya se va” y “El condor pasa” así como versos en las fiestas de carnaval. 

Estudiantina majeña, aproximadamente 1950

Durante los años 1947-1970 habían en Aplao destacados músicos, como el dúo conformado por los señores David Dávila y Miguel Angel Rendón que amenizaban las compromisos sociales y fiestas religiosas en las haciendas grandes del valle. También solistas como don Alejandro Gonzales y el “Niñolindo” y en grupo era muy reconocida la estudiantina “Santa Cecilia” por donde pasaron muchos talentos en diversos tiempos, de esta agrupación se destaca don Don Guillermo Estremadoyro que era experto tocando el acordeón, guitarra , arpa y violín, Otros reconocidos músicos fueron don Miguel Rendón con la guitarra, y con mandolina los señores Felipe Cabrera, Enrique Medina, Miguel Medina y Orlando Zuñiga, mientras don Alejandro Gonzales en la guitarra y el chuquibambino Rogelio Revilla con el violín.

Majes, 26 de julio 2018



miércoles, 25 de abril de 2018

Guillermo J. Moscoso - Vargas Torres (1921-2002)

Don Guillermo Joaquín Moscoso Vargas Torres, fue hijo del compositor arequipeño Don Manuel Ismael Vargas y de Doña María Torres Vargas, nació en la ciudad de Arequipa en el barrio tradicional de San Lázaro un 25 de junio de 1921.[1]

Desde niño acompañó a su padre en los eventos musicales y aprendió la música bajo la batuta de su progenitor, estudió su primaria en el colegio La Salle, sus estudios secundarios en el Colegio Independencia Americana. Al culminar sus estudios regulares ingresó a estudiar medicina, pero su vocación por la música hizo que dejara estos estudios para dedicarse enteramente a la ejecución del piano y la flauta traversa.

Formó parte del personal fundador de la Escuela Regional de Música de Arequipa[2], conjuntamente con los Aurelio Díaz Espinoza, José Vargas Ballón, José Luis García, Juan Francisco Ballón, Benjamín Espinoza, Armando Maristany entre otros.

También fue parte de la Asociación Orquestal de Arequipa[3] bajo la batuta de directores como Armando Marystani (ARG), Alexander Koseleff (RUS), Franceso Russo (ITA) y Anton Rocco Guadagno (ITA).

Su labor como docente de música fue muy requerida entre los centros educativos de la época, además de ser organista principal en las iglesias de Cayma, Yanahuara, San Agustín y otras.
Como pianista gustó la interpretación de los compositores Bach, Beethoven, Schubert, Liszt y F. Chopin.

Guillermo Moscoso-Vargas al piano en el ambiente familiar

Casado con Doña Rosa Villena Hidalgo (poetisa) tuvo ocho hijos muchos de ellos cultivaron el arte de la música y la pintura. En especial Rafael Moscoso Villena quien estudió en la Escuela Regional de Música Luis Duncker Lavalle, posteriormente en el Conservatorio Nacional del Perú y finalmente estudia composición en la Escuela Mannes College of Music en Nueva York[4], donde logra graduarse como compositor.

En el año 1962, Guillermo Moscoso Vargas compone un himno dedicado al presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy el mismo que fue enviado a la Casa Blanca por el autor. Al recibir la noticia el presidente y la familia estadounidense le remitió las felicitaciones y agradecimientos del caso además de una invitación a él y a toda su familia a residir en Norteamérica, a lo cual el compositor arequipeño desistió amablemente; el año 1963 el presidente John F. Kennedy fue asesinado. Además, la banda de la infantería de la marina de los EEUU grabó la marcha en su versión para banda, la cinta magnetofónica fue enviada a Don Guillermo Moscoso en el mismo año.

Como compositor ha escrito en diferentes géneros musicales, logrando en su producción diferentes himnos cívicos e institucionales, marchas, pampeñas, valses, polcas, foxtrot, etc. Muchas de ellas aún siguen inéditas.  Debemos mencionar también su labor como arreglista de yaravíes de la época para instrumentos como piano y voz.

Don Guillermo Moscoso, fallece en la ciudad de Lima el 23 de agosto de 2001, al igual que su padre prefirió el perfil bajo por lo que sus obras no se han difundido en los ambientes artístico o académicos, labor que está emprendiendo actualmente su familia, con el fin de lograr el reconocimiento y difusión pues son obras de valía única y sensibilidad artística digna de preservar para la historia musical de la nación.

OBRAS
Vuelve, vals
Miraflores, vals
Poema sinfónico
Los funerales de Atahualpa
Tierra mistiana
Himno del Colegio Domingo Zamácola y Jauregui
Himno del Colegio Francisco Javier de Luna Pizarro
Himno de la Confederación Ferrocarrilera
Himno de la Universidad Católica Santa María
Captación de la habanera Yo te quiero
Captación de canción de estudiantina Olé

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[1] El presente reúne datos escritos y orales compartidos por la familia Moscoso Villena, quienes atesoran en el archivo familiar, recortes periodísticos, fotografías, partituras y otros. Compilados por Prof. Omar G. Carrazco Llanos, 2018.
[2] Creada el 29 de enero de 1945, siendo presidente honorario Manuel L. Aguirre de la Fuente y Director estable el profesor ruso Alexander Koseleff
[3] Fundada el 23 de mayo de 1939

A continuación varias de las obras de Don Guillermo Moscoso para ser apreciadas.