lunes, 17 de diciembre de 2018

Recuerdos de Lima, vals de Walter S. Pease Ramírez

Varios son los autores que han mencionado el vals "Recuerdos de Lima". Basadre (1961) y Zanutelli (1999) principalmente lo listan como uno de los primeros valses con temática "auténticamente peruana", compuesto por Walter Pease se lo tenía por perdido como documento musical. Gracias a la búsqueda del investigador Luis Pareja se ha logrado ubicar la partitura completa editada por Alejandro Sormani en la ciudad de Lima cerca al año 1883, en una de sus primeras ediciones.

Jorge Basadre hace mención en especial de éste vals de la siguiente manera: "Recuerdos de Lima, que cautivó por muchos años y rindió apreciables utilidades a su simpático e inspirado autor, pues las ediciones se acababan pronto a causa de los pedidos de los ejemplares que se hacían en la República y en el extranjero". (1961, p. 2984).

Abelardo Gamarra (1852-1924), es hasta el momento quien ha descrito, en un artículo publicado en 1916, la vigencia del vals "Recuerdos de Lima" y nos dejó su apreciación acerca del compositor arequipeño Walter Pease, en un artículo que apuntó en una de sus visitas a la ciudad de Arequipa.

 
 

El vals fue recordado por los estudiosos gracias a Basadre y sus menciones en su momental Historia de la República, pero no se sabía del paradero de la partitura. A finales del siglo XX, en una nota televisiva por motivo de la celebración de la canción criolla, se menciona "...24 horas [nombre del noticiero] se suma al homenaje ofreciéndo las notas del primer vals peruano, titulado: Recuerdos de Lima, fue compuesto en 1881 por Walter Pease Ramírez, como expresión de reafirmación nacional, durante la ocupación chilena". En el vídeo proyectado por el noticiero se puede apreciar un libro manuscrito en donde el mismo autor, lo titula "vals cueca Op.28". Nótese que en el vídeo se aprecia un libro manuscrito de por lo menos 28 obras escritas (ojalá estén bajo buen resguardo hasta la actualidad).

Según escribe Felipe Álvarez (2011) en su blog, durante el gobierno militar el Ministerio de Educación, editó "Recuerdos de Lima" como vals "Lima". Ésta partitura fue conservada hasta 1984 por Henry Pease, quien fuese teniente alcalde de Lima (Montero:2014, p. 19).



Presentamos la digitalización del documento musical, nótese en especial la segunda parte del vals  (minuto 01:14) hace claras menciones a las terceras paralelas y canto del yaraví de la época ajustado a la rítmica de vals.


Fuentes:
  • Zanutelli, Manuel. Canción criolla: memoria de lo nuestro. Editorial La Gaceta S.A. para Diario El Sol. Lima, 1999
  • Basadre, Jorge. Historia de la República del Perú, Volumen 6, Ediciones "Historia,", 1961
  • Álvarez, Felipe (https://marineradelima.wordpress.com/2011/12/19/primer-vals-peruano-recuerdos-de-lima-walter/
  • Montero, Ricardo. Perú y Criollismo, s/editorial, 2014 visualizado en https://issuu.com/eduardomontero9/docs/libro_peru_y_criollismo_demo
  • Gamarra, Abelardo. Artículo sin nombre, Semanario La Integridad, año XXIX, N°1330, 1916
  • Archivo Luis Pareja Rivero, 2018.
  • Digitalización por Omar Carrazco, Sibelius 6.0

miércoles, 31 de octubre de 2018

Texto basal del yaraví “La Despedida de Silvia” o “Ya llegó el instante fiero” y su música en España

De cantos,
guerras, 
y guitarras.

El yaraví tradicional, que la oralidad y posteriores grabaciones han conservado hasta nuestros días, “La Despedida de Silvia” o “Ya llegó el instante fiero”, lleva letra de la inspiración española de Juan Bautista Arriaza y Superviela (1770 - 1837) quien a principios del siglo XIX fue poeta español exponente del neoclasicismo y de la etapa de transición al romanticismo. Arriaza, en su juventud fue oficial de marina y partidario toda su vida del absolutismo del rey Fernando VII. Esta participación política y militar llevó a que su obra poética sea bastante difundida entre la población española de la época; muchas de las marchas, himnos y canciones se basaron en su trabajo literario.

Por otro lado, en tierras americanas aparecían los primeros movimientos emancipadores y gritos de independencia, siendo una de las primeras figuras en el Perú, Mariano Melgar (1790-1815) también poeta. Los estudiosos y críticos de la obra melgariana acuerdan que Mariano Melgar conocía la obra de Arriaza y de otros literatos españoles de la época, e incluso hacía variaciones o usaba el material ibérico como inspiración.[1] Esto evidencia que la obra de Arriaza ya se encontraba en el conocimiento y uso de los habitantes de Arequipa de principios del siglo XIX, esperando el momento en que la música daría diferente rumbo a la inspiración española, como veremos más adelante.

“La despedida” de Arriaza, está constituida por 25 estrofas de 8 versos cada una. Y se publicó en Poesías Líricas (1807); las versiones que han sido transmitidas e interpretadas por los cantores de yaraví arequipeño desde el siglo XIX han tomado y organizado diferentes estrofas o partes del texto original en el canto. Al hacer una comparación entre el texto basal y el texto de dos versiones que pertenecen a grabaciones del siglo XX, lo primero que podemos destacar es que en la tradición oral arequipeña los versos han sido preservados en su integridad respetando el texto basal de Arriaza, con variaciones de organización de los mismos.


Publicación de “La Despedida” de Juan Bautista Arraiza, Poesías Líricas, 1807.

Una comparación inicial del texto basal de J. B. Arriaza y las versiones cantadas en el yaraví arequipeño por el dúo Neves - Bengoa (Versión 1) y Mariano Díaz - Víctor Salas (Versión 2) obtenidas de grabaciones de mediados de siglo XX, demuestran cómo la tradición oral conservó los versos españoles.





 Dúo Neves Bengoa, interpretando "Despedida de Silvia", c. 1960


Ahora respecto a la música, en España la “La Despedida” de Arriaza, formó parte del repertorio de canciones españolas, tal es así que la Biblioteca Nacional española guarda un cancionero que transcribió las melodías del primer cuarto de siglo del XIX, con acompañamiento de guitarra. Éste ejemplar se puede ubicar en la Biblioteca Digital Hispánica, y ha sido fechado cerca del año 1825.[5]

El cancionero tiene, para estudio y esclarecimiento nuestro, transcripciones en pentagrama del canto y guitarra, que se le asignó con el Nro. 251: “La Despedida”, con letra de 5 estrofas del poema original, está escrita en la tonalidad de La Mayor, presenta una breve introducción a modo de marcha, marcando desde un primer momento la diferencia con el yaraví.


Partitura manuscrita de "La Despedida", música anónima y letra de J.B. Arriaza, España, c. 1825


Al escuchar el audio referencial de la versión del cancionero español, evidentemente no hay ninguna relación entre la música que tuvo en España y la música que le fue dada en Arequipa.




Audio digitalizado de la partitura que contiene música anónima de "La Despedida", c. 1800-1825


Algunas apreciaciones:
  • A la llegada del texto literario de “La Despedida”, el yaraví arequipeño (como género musical mestizo) poseía las características suficientes para adoptar al texto español y transformar a su identidad.
  • El yaraví como género musical mestizo, se afianzó con la llegada de literatura española y para el caso arequipeño también con la producción melgariana. 




[1] Miro Quezada Sosa, Historia y leyenda de Mariano Melgar, p. 209
[2] Versión de los Hermanos Neves Bengoa, visualizado https://www.youtube.com/watch?v=XgtREbWwg-M , febrero 2018.
[3] Visualizado en http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000045913&page=1 2da edición, Pg. 103, setiembre 2018. Versión completa visualizada en https://www.poesi.as/jba014.htm , setiembre 2018
[4] Versión de Dúo Mariano Díaz y Víctor Salas, CD El Pendón musical de Arequipa, agosto 2018

martes, 31 de julio de 2018

Música en el Valle de Majes

De río, vida,
sonido y silencio

Escrito por Sr. Juan del Carpio Medina

Desde nuestros abuelos, la música en el valle de Majes se practicaba con la guitarra para dar las famosas ”serenatas”. La víspera de la serenata se preparaba y ensayaba las canciones que se iban a interpretar, así como las voces y el afinamiento de las cuerdas de la guitarra . También se alistaba la provisión de licor que exigía la ronda nocturna propia de las serenatas. 

Las canciones que cantaban eran predominantemente los yaravíes, vals y boleros sentimentales. Los jóvenes siempre estaban al tanto del nuevo vals que dejaban escuchar la radio 

Los bailes, las festividad y cumpleaños eran amenizados por los cantores locales y solistas , sobresaliendo en Aplao desde los años 50’ la Estudiantina Santa Cecilia.

La música era con base a canciones de moda y muy pocas locales y algunas del folklore andino. Entre otras, se tocaba y cantaban los famosos temas como: Pajarillo Cautivo”, “Pasión y odio”. “Guardián”, “Ya se va” y “El condor pasa” así como versos en las fiestas de carnaval. 

Estudiantina majeña, aproximadamente 1950

Durante los años 1947-1970 habían en Aplao destacados músicos, como el dúo conformado por los señores David Dávila y Miguel Angel Rendón que amenizaban las compromisos sociales y fiestas religiosas en las haciendas grandes del valle. También solistas como don Alejandro Gonzales y el “Niñolindo” y en grupo era muy reconocida la estudiantina “Santa Cecilia” por donde pasaron muchos talentos en diversos tiempos, de esta agrupación se destaca don Don Guillermo Estremadoyro que era experto tocando el acordeón, guitarra , arpa y violín, Otros reconocidos músicos fueron don Miguel Rendón con la guitarra, y con mandolina los señores Felipe Cabrera, Enrique Medina, Miguel Medina y Orlando Zuñiga, mientras don Alejandro Gonzales en la guitarra y el chuquibambino Rogelio Revilla con el violín.

Majes, 26 de julio 2018