Pages - Menu

domingo, 26 de enero de 2014

Anécdotas musicales (I). El piano que no tocó marchas ni cuecas



Que sea lo sea
y que haya lo que Haya.

En la una sección anécdotas de los valiosos textos de Texao: Arequipa y Mostajo de Juan Guillermo Carpio, podemos encontrar desde historias tras los muros de conventos hasta las peleas entre familias de la sociedad republicana en Arequipa. Las que llamaron nuestra atención fueron aquellas que naturalmente se relacionan con la música y compositores.

En el tercer tomo, página treinta y cuatro encontramos la anécdota titulada EL PIANO QUE, POR MILAGRO, NO TOCO MARCHAS Y CUECAS, pasamos a transcribirlo literalmente, para que juzgue el lector.

La Zamacueca, obra del artista Manuel Antonio Caro


//...
EL PIANO QUE, POR MILAGRO, NO TOCO MARCHAS Y CUECAS

El año de 1883 el Colegio Independencia [Americana] funcionaba en la Tercera Orden de San Francisco, en vista que su local se destinó para los trabajos del Congreso que convocara Montero. Como por encanto, el los sucesos del 25 de octubre, desapareció el piano del colegio. En los primeros días de noviembre, el local provisorio del Independencia fue ocupado por los soldados chilenos del batallón Aconcagua y el colegio dejó de funcionar. Cuando los del Aconcagua se fueron a Sachaca (fines de diciembre) dejaron al colegio sin bancas ni pizarras, hasta que con el conscurso de varios de sus profesores, vecino y autoridades el colegio logró hacerse de los muebles indispensables para su funcionamiento y el 18 de junio de 1884, se procedió a la solemne reapertura del querido plantel. Días después de este suceso, que podría considerarse como la segunda fundación del Independencia, el director se enteró que en la casa de préstamos de Cassini se ofertaba el piano que desapareció del colegio; inmediatamente el director y profesores fueron donde Cassini, identificaron al ´cimarrón´, se lo pusieron al hombro y lo llevaron de vuelta, y... ésta es la historia del piano, que por ´milagro´ no tocó marchas y cuecas. un pequeño añadido, se conoció del ´milagro´, pero nunca se supo del ´santo´ que lo realizó.
...//






Fuente:
- Juan Guillermo Carpio Muñoz, Texao: Arequipa y Mostajo : la historia de un pueblo y de un hombre, Volume III, 1983.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada